La torre del reloj además de ser el símbolo representativo de Cartagena es la entrada a la ciudad. Esta torre fue instaurada en el siglo XIX y enseguida se encuentra una estatua que conmemora al señor Pedro de Heredia el cual fue el fundador de la ciudad de Cartagena.
Entrando por esta, la puerta principal de la ciudad que se encuentra simbolizada por el reloj los visitantes se encontraran con la plaza en antaño la cual antiguamente fue mercado de esclavos, además con casas antiguas con balcones coloniales y algunos arcos donde se encuentran instalados puestos dedicados a la venta de dulces.
¿Cómo es la Torre del Reloj?
Actualmente esta obra consta de tres puertas, aunque en un principio fue solo una y los espacios laterales servían de sala de armas y capilla.
Está ubicada entre las plazas de Independencia y la de los coches.
Esta obra se convirtió en la puerta principal de la ciudad desde 1631 cuando se concluyó el cerco amurallado, años más tarde fue parcialmente destruida por el barón de Pointis, y en 1704 fue reparada por el ingeniero Juan Herrera y Sotomayor quien le agregó la portada barroca y las cuatro columnas toscanas que la adornan, adicionándole además, dos bóvedas laterales a prueba de bombas para el almacenamiento de víveres y municiones.
En 1874, se colocó en ese alojamiento un reloj que se trajo de Estados Unidos, y después de 63 años fue remplazado por el actual, importado de suiza, siendo trasladado aquel al templo de torices.
En el año de 1888 y por orden de la municipalidad se le realizó una nueva restauración a la torre, esta labor estuvo a cargo del arquitecto Luis Felipe Jaspe Franco, quien cambió la estructura cuadrada y que sólo contaba con dos caras del reloj, por un diseño, octagonal, que presenta cuatro caras de reloj, cambiando visiblemente de un estilo barroco a un estilo gótico.
Torre del Reloj, todo un símbolo
La torre del reloj se ha constituido en un símbolo de la parte antigua de Cartagena, no sólo ante Colombia sino ante todo el mundo entero, se puede decir que la torre del reloj tiene un significado especial y tradicional en la vida cartagenera, desde su construcción hasta nuestros días y por eso vale la pena que todos lo conozcan.